martes, 4 de junio de 2013

EMPATIA


EMPATÍA

La empatía es igual a conciencia humana, o lo que es lo mismo, entender e identificarse con las emociones, motivaciones y razones de los diferentes comportamientos de nuestros semejantes.

Ser empático no significa estar de acuerdo con el comportamiento del otro, ni que compartamos su visión de la realidad. Ponerse en su lugar es sencillamente “saber escuchar” ese su momento, sin valorar ni juzgar su estado anímico y emocional.

Para poder entender al otro, entrar en su mundo, debemos de suspender temporalmente el propio, la propia manera de ver las cosas. Escuchar realmente es el mecanismo perfecto, dejando a un lado nuestros pensamientos, que  la mayor parte de las veces, están preparando una respuesta inmediata, basada en la experiencia propia, y lo que nosotros haríamos en su situación.

Saber escuchar con atención es hacerlo con todo el cuerpo. Sincronizar el lenguaje tanto verbal como gestual, tonos de voz, mirada atenta, que decimos y sobre todo como lo decimos. La expresión corporal, es tan importante como la verbal. La comunicación empática, es realmente compartir con nuestros semejantes, todo tipo de emociones, respetando y sabiendo diferenciar cada momento individual.

La empatía es un valor añadido en nuestra personalidad y carácter. Nos aporta un sinfín de posibilidades de evolucionar en el conocimiento, tanto de nuestros semejantes, como en el propio.

Ahora bien no debemos confundir la empatía. Los grandes timadores y manipuladores son los mas empáticos. Como todo valor de carácter o personalidad, puede ser usado para bien o para mal.    

La empatía no es solo la capacidad de reconocer e identificarnos con estados mentales de nuestros semejantes, sino la capacidad de vibrar y sintonizar con ellos. El reconocer estados mentales y comportamientos en nuestro prójimo, es porque somos capaces de reproducirlos en nosotros mismos, y eso es posible mediante la comprensión.

También creo que no hay buena empatía sin asertividad.
La asertividad es la capacidad de expresar tus sentimientos, ideas y opiniones de manera libre clara y sencilla, sabiendo el momento oportuno y a quien o a quienes haces participes de ello.
Saber expresar con claridad lo que se quiere, hechos que nos están sucediendo provocándonos inquietud o sufrimiento, dudas e incluso grandes diferencias de opinión, sin que con ello quien recepciona se sienta agredido u ofendido.

Hay personas “súper empáticas”, que extralimitan las beldades de la empatía, y que al sentir que les cambia su disposición o estado interior, tienen pensamientos negativos como “ya llegó este pesado”… ”otra vez con lo mismo”… “caray no me deja en paz”… etc.
Si alguien requiere de tu atención, es porque necesita hablar con un semejante, no le defraudes, ese es el momento en que tu empatía con tu asertividad deberán ser una actitud. Déjale ver  con cortesía y delicadeza, que no es el momento, bien porque estas ocupado en una actividad que no puedes dejar, o porque tu estado de animo no es el mas oportuno para escucharle. Si tu respuesta es amable y respetuosa, será entendida de igual modo, reconocerás en el otro la aceptación y con ello no te sentirás incomodo. Posiblemente la próxima vez su comportamiento hacia ti será a través de preguntarte “¿como estás?, podemos hablar?”. De esa manera siempre estarás satisfecho de tus dos valores añadidos “Empatía y Asertividad”.

La asertividad es la capacidad de expresión positiva, libre de toda ansiedad, miedo y siendo autentico, sabiendo del momento mas oportuno y lugar para expresar lo que se quiere decir, sin que con ello se cree conflicto, malestar o equívocos. Ser autentico y sincero no significa mal educado o agresivo verbal. El respeto hacia si mismo genera respeto al otro.

Los valores como todo deben tener su justa medida, en demasía pasan de hacer y recibir satisfacción a desagrado e incomodidad.

Empatía es conciencia humana. Comprensión.
Asertividad es comunicación con los semejantes respetuosa, amable,  sincera y oportuna.

SER EMPATICO SI, PERO SIN DEJAR DE SER ASERTIVO.



martes, 28 de mayo de 2013

LA ILUSIÓN



LA ILUSIÓN

El concepto de ilusión es la creación por la imaginación de algo  que sin ser una realidad tangible nos provoca una emoción, un anhelo o esperanza de logro.
Junto con ese anhelo, surge el deseo que con la voluntad hace que proyectemos con mayor fuerza esa quimera que realmente es en su esencia la ilusión.
Su acepción como emoción positiva es muy reciente en nuestra historia, se produce a mediados del siglo XIX, en el romanticismo; donde se rompen las reglas estereotipadas y comienza a generarse la libertad autentica y el individualismo, dando así prioridad a nuevas formas de creatividad y sobre todo a  los sentimientos.
Antes de esa época el término ilusión que viene del latín <illusio> “engaño”… burlarse de.. en sus diferentes acepciones, era por tanto, una quimera, una percepción burlesca y alterada de la realidad: un espejismo.

La acepción como emoción positiva del término ilusión es realmente  un proyecto. Debemos saber que como tal, tiene su lado negativo que es la “desilusión”. Como proyecto esa ilusión creada en la mente única e individual de cada persona es como un deseo con argumento. Recordemos que el deseo es efímero, ante el no nos hacemos la pregunta de si realmente deseamos lo que tanto esfuerzo nos está requiriendo o no. Pero si a un deseo le añadimos ilusión, comenzamos a proyectar algo de futuro, desconocido en el presente y con el misterio de conseguirlo en su totalidad, en parte, o por el contrario saber aceptar la desilusión si como ilusión era una quimera.

La ilusión como proyecto personal, afecta a nuestro futuro, a quienes vamos a llegar a ser. Vivir con ilusión es ir creando ese futuro deseado y conociendo que tanto de lo que nos ilusiona podemos conseguir, poniendo en juego la imaginación, para reproducir y crear situaciones que nos ilusionen e inciten a llegar a una realidad ya sea soñada o imaginada, realidad que aún no está pero estará.

La ilusión tiene como aliada la voluntad; dependiendo de la voluntad que pongamos en la realización de cualquier proyecto, bien sea profesional, o afectivo y el deseo de conseguirlo, el esfuerzo será mas tenue en su recepción por el impulso creativo que conlleva la ilusión.

Cualquier proyecto sin voluntad, esfuerzo, sacrificio y entrega, se queda en eso, en proyecto, de ahí la desilusión que sigue a esa quimera que en su origen es toda ilusión.

Las ilusiones solo adquieren sentido dentro de cada persona, son intransferibles y tan personales que dependiendo de las experiencias vividas de cada quien, y el carácter único e individual dentro de su existencia, se van dibujando y eligiendo diferentes posibilidades y a su vez rechazando otras, haciendo que la ilusión forme parte de su biográfica. Es una forma de vida que adquiere sentido solo en aquel que la posee, tiene una trayectoria y un desenlace. No siempre el desenlace es el esperado o deseado, puede que no tenga continuidad, de ahí que en el mismo momento que la ilusión surge en nuestra mente, la desilusión aparece en ese mismo momento.

Vivir con ilusión es rodearse de momentos de esperanza, expectación e incluso con ideales. Es una actitud tan positiva que quien no posee la capacidad de ilusionarse, es incapaz de conseguir grandes metas. Vivir ilusionados propicia unas circunstancias especiales, que si aparece la desilusión, no afecta, puesto que la proyección con la que nos movemos en la vida, hará que continuemos en la misma trayectoria.
  
La ilusión es un resorte mental que nos mantiene activos y con unas sensaciones que van haciendo felicidad solo con el mero pensamiento de ilusión. Es mas importante la actitud de vida que la ilusión provoca, que el logro en si de lo que nos ilusiona,




jueves, 23 de mayo de 2013

LOS APEGOS



LOS APEGOS

El apego es como una cárcel para quien tiene arraigado en su mente la necesidad de dependencia. Si nos preguntamos sinceramente ¿a que tengo apego?, descubriremos que todos de una manera u otra tenemos algún apego.

Describir que es exactamente un apego no es sencillo, es muy extenso y diferenciado. Existen apegos físicos como…al dinero, a un coche, a una casa, a un lugar, a un objeto, a persona o personas, a tener éxito, a ser admirado, e incluso a un estatus social. Luego están los apegos emocionales como…. El rencor, la ira, la soberbia, la envidia, el dolor, las drogas en su mas variopinta extensión, la depresión, el sufrimiento, la culpa, el miedo, y así un largo etc de emociones.

El apego es realmente un estado emocional, vinculado compulsivamente a cosas o personas por haber sido transmitido a través de comportamientos familiares, educacionales y sociales. Se nos va transmitiendo que si no consigues tal o cual cosa no puedes ser feliz.
La mente está siendo programada para decirte que no puedes ser feliz si no consigues tal o cual cosa, si no tienes a tal o a cual persona, si no consigues trabajo seguro, si además no das seguridad a tu futuro, si estás solo…. ¡falso! todo eso es falso, es crear apegos como grilletes.
Todas las cosas por las que se siente apego y por las que tu mente dice que no puedes ser feliz, van provocando estados de ansiedad y angustia; estados que la mente traduce en pensamientos que obstaculizan el autentico desarrollo personal y la evolución espiritual.
De ahí que el apego es un estado emocional con dos polos el positivo y el negativo. El positivo es el placer que se siente cuando logras aquello por lo que sientes apego, generando un estado puntual de felicidad. El negativo es la amenaza y tensión que acompaña al proceso de conseguir aquello por lo que se siente apego, con el desenlace en muchas ocasiones de frustración e inestabilidad en la paz y armonía interior.
Si no se consigue el objeto por el que se siente apego, produce infelicidad y si lo consigues te produce un instante de felicidad y a su vez la inquietud y temor a perderlo.

Hay igualmente un apego muy poderoso que es el apego a nuestro “yo”, concretamente a nuestro cuerpo físico. Sí, debemos de cuidar y querer nuestro cuerpo, lo necesitamos, pero no creamos que todo lo que somos es gracias a ese cuerpo, no debemos de olvidar que es algo mas que un cuerpo físico.
En la cultura de occidente, cuesta mucho asimilar que el cuerpo está provisto de un Alma, no así ocurre en otras culturas como por ejemplo en la oriental. En la cultura oriental el apego al cuerpo no existe, puesto que la muerte es algo que tienen aceptado desde el nacimiento, para ellos la etapa terrenal es un aprendizaje dentro de la evolución del ser, lo entienden como algo natural.
Los occidentales muy al contrario, el miedo a la muerte es el apego mayor que podemos tener, y el causante de tantas “depresiones”, sufrimiento e incomprensión de lo que es la VIDA.
Para entender la muerte hay que entender la vida. Estamos aquí sí, pero sabiendo que somos seres perecederos, al igual que cualquier otra cosa o ser en este plano, regido todo por ciclos o etapas.
Pensemos por un instante en la perdida de un ser querido, el sufrimiento que eso nos causa no es por su perdida en si, sino por el apego y el deseo de tenerle a nuestro lado. El sentimiento de desamparo que nos envuelve unido al de soledad, es tan fuerte que nos provoca el sentimiento de pena. La pena no deja de ser egoísmo y apego hacia quien se nos ha ido, realmente no se llora por quien muere, sino por nosotros que nos quedamos sin la compañía de ellos.

Amar con pensamientos de libertad, estamos y están los tiempos que corresponda a cada cosa o persona en nuestra vida. El apego es un deseo de dependencia y posesión a la vez, cadenas que nos entorpecen y condicionan.

Como vemos realmente los apegos no producen felicidad real, la felicidad es contraria a los apegos. Debemos liberar nuestra mente de pensamientos de apego y comprender donde está la autentica felicidad.
El amor y la felicidad solo pueden existir en libertad, los apegos son grilletes que no permiten esa libertad, que condicionan y marcan un camino definido en un tiempo limitado y en condiciones especificas.

Lo que  debemos es tomar conciencia comprender y aprender; si los apegos han provocado estados de sufrimiento e inestabilidad emocional ¡aprendamos de ello!, y si por el contrario ha producido un placer será útil recordarlo.

En la medida que se siente apego o nos creemos condicionados por algo o alguien, y que es casi imposible liberarse de ello, es el momento de que la mente provoque el pensamiento de libertad.
Solo con un pensamiento en libertad se podrá cambiar, para evitar el sufrimiento que ese estado emocional va a provocar, y con esa proyección de libertad a través del pensamiento liberarnos de los apegos que solo empobrecen la evolución y el conocimiento de la persona que realmente somos.

Siempre que en nuestra vida tengamos miedo a perder algo, es síntoma de que hay un apego que debemos observar.
Ahora bien no basta con desear no tener apegos, debemos trabajar en ello, darnos cuenta de cuando hay un apego y sopesar donde nos lleva y que tipo de emociones nos afloran. El trabajo que conlleva es de cada cual y sobre todo que estará con nosotros toda la vida, no podemos rendirnos ser conscientes y fuertes, pensando que eliminar los apegos es vivir sin miedos, es vivir en paz…. ¿Y que hay mejor que la paz y la armonía en la vida?. 




martes, 2 de abril de 2013

MENSAJES



INTRODUCCIÓN

Sesión Terapia Regresión. 
La alumna pregunta a quien ve una duda que la tiene inquieta. Como terapeuta, no se la pregunta, puesto que en ese momento de intimidad personal, las preguntas se hacen mentalmente. Ahora bien las respuestas, suelen darlas verbalmente, eso suele suceder para que una vez terminada la sesión el terapeuta, bien escrito o grabado, según quiera el alumno, pueda recordarle momentos de esa sesión para su total conocimiento y desarrollo.
He recibido el permiso de algunos alumnos, para ir exponiendo algunos mensajes recibidos en sesiones, y que creo son extrapolables. Los receptores de dichos mensajes se mantendrán en el anonimato, y desde aquí mi agradecimiento por la confianza que en mi han depositado… Gracias.

He aquí el primer mensaje que voy a exponer, los iré denominando MENSAJES……

Abril 2011

Pregunta alumna ¿??????....
Respuesta…. -.Guía.-

En realidad ya sabes cómo va esto…, no somos siempre compatibles con el cuerpo en el que entramos.

Vida, siempre estamos respirando… Recuerda que somos energía, jamás nos destruyen. Vibramos de las más bonitas de las maneras si es que se ha trabajado para ello y en ello. Cuanto más vibres más control y sabiduría iras obteniendo….

Las situaciones ocurren porque así nosotros lo hemos elegido y muchas otras veces porque así nos vienen de los sabios para ascender….
No hay luces sin sombras y las sombras no son más que un paseo por las diferentes etapas.
Si la playa te parece bella desde ahí, imagínate sentirla desde aquí, puedo olerla, sentirla. Las energías fluctúan juntas como el Universo fluctúa por sí solo.
Solo hay que librarse de los miedos, olvidarse de la materia y concentrase en la energía… El cuerpo se activa con los latidos de tu energía.
Ruidos oscuros que nublan tu mente, pero ruidos naturales que ahora desconoces y sin embargo vives una y otra vez.

Las espadas se alzan en cualquier parte así (aquí) somos poderosos, usamos la energía como queremos, nos trasformamos y viajamos, el impulso es increíble, solo sientes cosas grandes, eres capaz de todo si te entrenas, incluso descubrir otros mundos, porque aquello que te planteas es tu recuerdo, lo que ya has vivido, y es gratificante poder saber que hay algo dentro de ti que sigue recordando. No creas que estás loca porque tu locura es la verdad, lo que pasa es que te resulta increíble pensar que esto pueda ocurrir…

Descansa esta noche sabiendo que te velo y que te quiero…..



martes, 19 de marzo de 2013

RECONOCIENDO EMOCIONES


Reconociendo Emociones


¿Que es la vida sin las emociones?; son una parte esencial del conocimiento personal y el motor que mueve los diferentes comportamientos, a lo largo de la existencia de todos los seres vivos.

A diferencia de otras especies, los seres humanos percibimos las emociones cada instante del día y con cada situación en la que interactuamos. Digamos que son como el oxigeno que aspiramos, ni se ve y mucho menos podemos tocar, eso si, ahí está como parte de nuestra existencia; imprescindible y necesario.
Tener conciencia de ellas y saber reconocerlas, no solo es necesario dada su complejidad sino imprescindible para expresarlas de manera natural y controlarlas en nuestro beneficio.
No todos sentimos las mismas emociones ni con la misma intensidad, ante una misma situación, hay a quien le produce una emoción vibrante e intensa tirarse en paracaídas, y muy al contrario a quien le produce terror; quien se emociona ante una melodía y le provoca hasta una lagrima, o un cuadro, o la sonrisa de un niño… etc. No todos recibimos de la misma manera las emociones.
Dos son los grupos de emociones que debemos reconocer. 


                        
Imaginadas: Las emociones imaginadas           Transmitidas: Las emociones
son aquellas que surgen en nuestra mente         transmitidas son las que reci-
en estados de vigilia, aparecen sin                     bimos ante diferentes situacio-
necesidad de motivación externa alguna.           nes cotidianas.

Hagamos un ejercicio de reconocimiento de los dos diferentes grupos de emociones.

En las Imaginadas tenemos tres derivadas: Recordadas, Deseadas y Esperadas; las Recordadas son producto de acontecimientos vividos que aparecen y nos hace sentir de nuevo ese momento que la provocó, las Deseadas son aquellas que afloran desde nuestra esencia natural, y que generalmente no disfrutamos en la vida cotidiana, y las Esperadas que son, las que creemos por desconocimiento que merecemos sentir, sin realmente saber que y como son.

Ahora veamos las Transmitidas, igualmente tenemos tres derivadas; Prometidas, Ofrecidas e Imprevistas; las Prometidas son aquellas que resultan de un acción prevista y esperada, las Ofrecidas son las que confirman un momento ante un hecho, y las Imprevistas son todas las que llegan de diferentes formas y por diferentes situaciones.

Las emociones son difíciles de controlar, son ese soplo de energía que nos hace vibrar y necesarias para reconocer la grandeza de la vida. De ellas podemos aprender no solo a reconocernos como seres únicos, sino a saber de los otros. Son ondas recibidas y a su vez transmitidas hacia todo lo que nos rodea, respondemos ante ellas de muy diferentes formas, dependiendo del momento en que surgen dentro de nosotros.

Cada emoción dependiendo de su intensidad, momento y situación, no se quedará en esa onda vibracional y energética solamente, avanzará y provocará además un sentimiento.
Si sabemos reconocer esa onda emocional, dentro del contesto en el que surge, sabremos si el sentimiento que puede provocar, debe ser controlado. La emoción es como onda de percepción sana y natural, pero el sentimiento que provoque debe ser observado con objetividad; no es igual recibir los cálidos rayos de sol en un día frío y paseando, que en un desierto con altas temperaturas y sin ninguna protección.
El sentimiento que nos provoque, es el que debemos observar, dependiendo si es sano o tóxico, dejarlo fluir o darle el valor que merece para que no impregne nuestro ser de negatividad.

Sabemos que no la emoción, sino el sentimiento que nos provoque esa emoción, favorecerá que todos nuestros órganos estén sanos o sufran disfunciones.  Mas que cualquier agente externo, las disfunciones del cuerpo físico dependen de cómo recibimos y transmitimos nuestras emociones, llegando a tener consecuencias físicas nada agradables en el caso que no sepamos entender y controlar esos sentimientos.

Reconocer las emociones es salud para el cuerpo y el espíritu, depende de nosotros querer una vida sana o culpar a diferentes agentes externos de lo que sentimos. No somos totalmente responsables de las emociones, pero si de lo que hacemos con ellas. 


miércoles, 27 de febrero de 2013

DOCE MÁXIMAS PARA LA VIDA PLENA


DOCE MÁXIMAS PARA LA VIDA PLENA


1º__ Busca en tí mismo la fuerza del propósito, la voluntad
          es el motor para lograrlo

2º __Practica en todo momento la religión universal del bien
          hacer

3º__Olvida tus faltas y limitaciones, para así renacer con
          renovados estímulos a una vida mejor. 

4º__Practica la empatía y adquiere el hábito del contento a
         través de todas las circunstancias que te sucedan

5º__Lucha con todas tus fuerzas contra la apatía, la tristeza, 
         la monotonía, contra el mal humor. Combate los
        métodos dominantes de acritud y despotismo e impón tu 
         condición de ser siempre y con todo el mundo amable.

6º__Ayuda a otros a descubrir su camino más noble y a  
         seguirlo. Haz de la generosidad de pensamiento y
         acción, tu ley silenciosa.

7º__No juzgues ni censures a nadie, ni siquiera de
         pensamiento. ¿Qué sabemos de las
         verdaderas causas de los actos ajenos? Esfuérzate, por el
         contrario, en escuchar comprender.

8º__Toma como símbolo, el amor la humildad y la alegría a 
          todas horas. Entonces, la luz que guía al mundo, 
          incrementará la tuya propia; te sorprenderán a ti
          mismo los resultados.

9º__No pienses demasiado en ti mismo si no es con un fin, el 
         de perfeccionarte.

10º__Procura la armonía como fórmula de salud integral, de
           equilibrio del cuerpo y del espíritu. La armonía es la 
           ley suprema del Universo.

11º__Transmite con humildad tu mensaje viviente de
           belleza, de espiritualidad y de un mundo atormentado,
           materializado, desorientado. Ofrece  tu mente positiva,
           tu cuerpo puro, tu aura armoniosa, tu voluntad de  
           ayuda, tu fe sin límites en la bondad de la vida y en las 
           leyes que conducen a un alto fin, la evolución humana.

12º__Expande el mensaje con acciones no con palabras. Lo 
           que hagas sea siempre lo que sientes y lo que vives, no 
           lo que dices.
           


miércoles, 13 de febrero de 2013

EL RUIDO DE LA MENTE



El ruido de la mente…….

Mente-cerebro-sistema nervioso central. Son tres partes del ser humano inseparables; la mente como generador de pensamientos y receptor de emociones, Energía; el cerebro como transmisor de los pensamientos y emociones, parte física del cuerpo humano; el sistema nervioso central, activador de las diferentes acciones que requieren para su funcionamiento el resto de órganos y partes del cuerpo, como son: El aprendizaje, las diferentes funciones orgánicas para la supervivencia; andar, descansar, alimentarse, funciones metabólicas y funcionales, etc. etc.,
Con este breve enunciado de las funciones que nuestro cuerpo requiere, hago un intento de que pensemos por un instante ¿Cuándo siento ruido en mi mente (cabeza), como la silencio?.

La mente es pura energía, por tanto como tal nunca está quieta. Pero hay una gran diferencia entre “escuchar” a sentir “ruido” en ella.

Cuando sentimos “ruido” en nuestra mente, la sensación es de alteración general, de molestia en incluso de ansiedad. Se fijan en nuestra mente pensamientos y situaciones que muy lejos de aclarar y resolver, nos confunden aún mas, pensamientos entremezclados y carentes de visión lógica.
Cuando eso ocurre debemos aprender a “escuchar” nuestra mente; para ello dejaremos que los pensamientos que están cabalgando dentro de ella, activando todos los sistemas de manera descontrolada, comiencen a pasar ordenadamente.
Para todo hay un orden, igual que nos regimos por unos horarios en el cumplimiento de unas necesidades a nivel fisiológico, intelectual, ocio-descanso, la mente requiere de igual orden.
Imaginemos por un instante que nuestra mente-cerebro tuviera un regulador de intensidad, utilizaremos ese poder energético de la mente junto con el cerebro y el sistema nervioso para, fijar una acción concreta definida y premeditada;  un “pensamiento-acción”, con firmeza y responsable de tus actos, adaptemos ese regulador, que bien está en exceso aportando energía como consumiéndola, a la necesidad que de ello tenemos en ese momento.
Escuchemos nuestra mente; a su vez y en esa escucha, dejemos pasar sin analizar esa multitud de pensamientos descontrolados, solo centrémonos en ese pensamiento-acción premeditado.
  
Ejemplo I:

Fija tu mente en la respiración abdominal…. Obsérvala. Acompasa la respiración sintiendo como fluye a través de tu torso….Vé como ese fluido vital, va oxigenando todo tu organismo; a su vez cada toma de aire que introduces por la nariz y suavemente sueltas por la nariz, vas contando de mayor a menor, fíjate un número y síguelo.

Ejemplo II:

Observa tu cuerpo desde tu mente, visualiza desde los pies hasta la pelvis el color rojo (o simplemente puedes decir –rojo-). A continuación tu vientre naranja, el estomago amarillo, el torso verde, el cuello y cara azul y saliendo de la cabeza visualizas o dices, el violeta e índigo . Este ejercicio debe tener un ritmo acompasado y continuo, fijando a su vez un número de veces a ejecutar… diez  es el idóneo. Terminas en la cabeza y empiezas de nuevo por los pies.
Ambos ejercicios se pueden hacer en cualquier momento y situación, estemos incluso paseando o en una reunión. Siempre que sintamos que nuestra mente está en exceso desconcertada, dando lugar a inquietud o malestar, es aconsejable, por no decir necesario, esta práctica.

Extraído del libro    CLâVIS Áurea Animae  

“Silencia  tu mente”

Sintiendo tu cuerpo, respétalo es el sagrario de tu alma,
Respira acompasada y suavemente con el abdomen,
Cierra ligeramente los ojos y vive ese momento, ese momento es tuyo,
 es necesario, es de claridad, tu Mente fija en ese acto,
 es la rienda de esos caballos,
De ese galope sin control, de ese momento de desorden.
Deja que cada pensamiento pase delante de ti, sin pararte en el, solo como mero observador,
siente, imagínate en un lugar plácido y hermoso desde el cual como un espectador
vas viendo como pasan esos caballos… (pensamientos),
 sin que turben tu momento.
Poco a poco vas sintiendo ese silencio en tu mente, esa quietud, ese fluir de tu energía,
 solo siente, percibe tu interior, es realmente lo mas preciado que tienes.
Con ello tu Mente se silencia. Tu mente se oxigena, se libera, no dejando que nada, ni nadie ocupe un espacio
 que no le pertenece.
El silencio de tu mente es la percepción de tu Ser.
El fluir de tus capacidades, el sentir de la conciencia.
El saber de tu Ser y el Estar del conocimiento.
El Amor y Respeto hacia ti es el Amor y respeto
hacia El Mundo.